Resiliencia en climas severos, sin estridencias
Nieve, hielo y aire denso cambian el sonido, pero también desafían la operación. Proteger conductos, evitar estelas ruidosas y calentar suavemente equipos sensibles permite funcionar sin golpes abruptos. La resiliencia verdadera cuida tanto los kilovatios-hora como el descanso. Planes de tormenta, repuestos locales y protocolos de descongelamiento reducen imprevistos, evitando arranques agresivos que despiertan valles enteros.